Rodar 3 horas en Z2 sin un solo gel encima. Acabar la sesión de series con energía para la siguiente, no arrastrándote a por una barrita. Eso es lo que consigues cuando tu cuerpo recupera su motor híbrido.
Sales a rodar y lo primero que calculas no es el ritmo. Es cuántos geles llevas encima.
A los 45 minutos, como un reloj, tienes que meter algo o las piernas se apagan.
Un día vuelas y al siguiente arrastras, sin entender por qué. Energía a subidas y bajadas, justo cuando más necesitas sostener.
Y terminas la sesión con un hambre que no entiende de horarios y que arrasa con todo.
No es debilidad. No es que te falte cabeza. Es que tu cuerpo solo ha aprendido a funcionar de una manera y te está mandando una señal.
Llevas años entrenando con azúcar a todas horas.
Tu cuerpo se ha acomodado: tira de glucosa para todo,
hasta para lo que podría resolver con grasa.
A eso lo llamamos glucodependencia.
Y ahí está el problema de raíz: el glucógeno se agota.
Un deportista guarda unas 2.000 kcal de glucosa.
Pero, aunque estés delgado, llevas más de 50.000 kcal
en forma de grasa.
El problema no son los carbohidratos.
Es depender de ellos para sostener cualquier esfuerzo,
hasta el más suave. No te falta disciplina.
Te falta estrategia.
De ahí salió MAXHYBRID®, el método que devuelve a tu cuerpo su motor híbrido la capacidad de tirar también de su propia grasa, no solo del azúcar. Y el Reseteo Metabólico es la parte que te toca primero: la que te devuelve ese motor antes de afinarlo.
No te voy a vender magia aquí no la hay. Te doy el mapa que a mí me costó años encontrar, con cada fase explicada paso a paso, para que lo recorras a tu ritmo. El que pedalea eres tú.
Es una fase de unas semanas (entre 4 y 6, según tu cuerpo) en la que bajas los carbohidratos a propósito para enseñarle a tu cuerpo a tirar de su grasa. Cuando lo aprende, dejas de necesitar azúcar a todas horas: energía estable, entrenas sin miedo a vaciarte y recuperas mejor.
No vives así para siempre. Es una fase de construcción. Cuando termina, los carbohidratos vuelven y con el motor ya afinado, te rinden mucho más que antes.
Lo primero, para que te quedes tranquilo: esto no es un calendario rígido día a día. Es un sistema que adaptas a tu tipo de entreno — un día de descanso no come igual que un día de series. Tú llevas el ritmo y tu cuerpo te dice cuándo está listo. Así se siente el camino:
Las más duras, y te lo digo de frente. Vas a notar las piernas vacías y menos chispa en lo intenso. Es normal: tu cuerpo está cambiando de combustible, no fallando. Aquí la prioridad es simple — electrolitos y dormir bien. Para eso llevas el protocolo de suplementación y el de noche.
Aquí empieza lo bueno. La energía se estabiliza, el hambre baja y tu Z2 empieza a sentirse más fácil. Notas mejoras de una semana para otra. Es el momento en el que la mayoría dice 'ahora lo entiendo'.
Tu cuerpo ya tira de grasa con soltura. Energía constante, ayuno fácil si lo usas, rendimiento aeróbico sólido. Esto ya es tu motor híbrido funcionando. Y aquí el test te confirma que estás listo para reintroducir los hidratos con cabeza.
Hay cuatro buenos momentos al año. No tienes que esperar a enero ni parar tu temporada. El Reseteo encaja en cuatro ventanas distintas, y en todas la regla es la misma: lejos de tus carreras importantes. Compitiendo no se hace — necesitas al menos 4 semanas sin pruebas objetivo, porque las primeras semanas tu rendimiento baja un poco mientras tu cuerpo cambia de combustible. Es normal y es temporal.
Hay que empezar →
marca el inicio un lunes y empieza. No hay que ser perfecto. Hay que empezar.
El mejor momento, sin discusión. Poca carga, sin carreras y el cuerpo en reconstrucción. Llegas a la temporada con el motor ya afinado. Es la inversión que más te renta del año.
Un hueco de 5-6 semanas entre objetivos. Ideal si notas que has vuelto a depender del gel, que tu Z2 ya no tira como antes o que llevas semanas con hambre y bajones.
Descanso activo, sin presión de rendimiento. La adaptación es más llevadera y los síntomas, más suaves. Combina de maravilla con el trabajo de fuerza.
Después de unas semanas de excesos, cuando el cuerpo te pide orden. No necesitas tener una carrera cerca: solo las ganas de recuperar tu energía y tu foco.
No vienes aquí a estudiar. Vienes a saber qué hacer.
Reseteo Metabólico está diseñado para que puedas aplicar el método aunque no tengas tiempo para leer decenas de páginas, hacer cálculos o interpretar qué estrategia te corresponde cada día.
Y cuando quieras entender mejor el porqué, tienes vídeos, guías y protocolos para acompañarte.
Tendrás una ruta clara desde el primer día para saber por dónde empezar, qué hacer primero, qué viene después, cuándo es buen momento para realizar el Reseteo y cómo encajarlo dentro de tu temporada deportiva.
Y si prefieres empezar escuchándome directamente, tienes una clase inicial para ponerte en contexto y empezar a aplicar.
Un día de descanso, una sesión Z2, fuerza, series o una tirada larga no generan la misma demanda energética. Por eso tampoco deberían tener la misma alimentación.
El sistema A–E de MAXHYBRID® traduce tus entrenamientos a una estrategia concreta para saber cómo ajustar proteína, grasa, carbohidratos, intraentreno y recuperación según lo que vas a hacer ese día.
“¿Puedo comer carbohidratos hoy?”
“¿Qué combustible necesita hoy mi entrenamiento?”
Además, tienes una clase específica donde te explico cómo utilizar esta estrategia sin complicarla.
No necesitas sacar una calculadora cada vez que quieras ajustar tu alimentación.
Con la Calculadora de Macros MAXHYBRID® introduces tu peso y obtienes automáticamente tus rangos de proteína y grasa para cada tipo de día A–E.
Así puedes pasar directamente de “¿Cuánto debería comer?” a tener una referencia concreta adaptada a tu peso y al tipo de jornada que tienes delante.
Esta es una de las herramientas más prácticas del programa.
Pones: tu deporte, el entrenamiento de hoy, el entrenamiento de mañana, tu peso, sexo y, si eres mujer, la fase de tu ciclo.
Y el Generador de Menú MAXHYBRID® te devuelve una estructura nutricional para ese día. Sin tener que interpretar todo el método.
Porque una cosa es saber cómo funciona la nutrición. Y otra muy distinta es abrir la herramienta por la mañana y saber qué toca hoy.
Especialmente al principio, cuanto menos tengas que improvisar, mejor.
Por eso tendrás también un menú cerrado de 7 días, recetas y una lista de la compra semanal.
Puedes empezar siguiendo una estructura ya organizada y, a medida que avances, utilizar las herramientas para adaptarla cada vez más a tus entrenamientos.
El ayuno puede ser una herramienta útil dentro del Reseteo. Pero colocarlo mal alrededor de entrenamientos exigentes puede convertirse simplemente en más estrés para un organismo que ya está intentando adaptarse.
Tendrás claro cuándo utilizarlo, cuándo romperlo y cuándo no merece la pena alargarlo. Además, tendrás una clase específica sobre ayuno y cetoadaptación deportiva.
Porque aquí no gana quien más horas aguanta sin comer. Gana quien utiliza cada herramienta cuando realmente aporta algo.
Muchos abandonan una estrategia baja en carbohidratos porque interpretan estos síntomas como: “Esto no es para mí.”
Cuando muchas veces el problema está en la gestión de líquidos, sodio y otros electrolitos. Tendrás un protocolo específico para saber qué revisar y qué hacer.
No para sufrir la adaptación. Para gestionarla.
No necesitas tomar 10 suplementos porque has empezado una fase baja en carbohidratos.
Tendrás una estrategia concreta para saber qué herramientas pueden tener sentido durante la cetoadaptación, para qué sirven y en qué momento utilizarlas.
Y para evitar perder horas comparando productos, tendrás también referencias concretas de marcas y opciones que utilizo habitualmente.
Puedes hacer perfectamente la alimentación y estropear el proceso si empiezas a dormir mal y acumular estrés fisiológico.
Por eso tienes Noche Profunda, un protocolo específico para saber qué hacer si tienes problemas para conciliar el sueño o sensación de no recuperar.
Porque mejorar tu metabolismo mientras destruyes tu recuperación no tendría ningún sentido.
Tu fisiología no es exactamente igual durante todo el mes.
Por eso el Reseteo contempla ajustes en alimentación, ayuno, entrenamiento, electrolitos y recuperación según el momento del ciclo menstrual.
No para complicarte más el proceso. Precisamente para lo contrario: para que no intentes aplicar exactamente lo mismo todos los días cuando tu cuerpo no está en el mismo contexto fisiológico.
No quiero que tengas que preguntarte si una sesión es “low carb”, “high carb” o si ese día deberías hacer algo diferente.
La Guía por Disciplina te ayuda a interpretar tus sesiones según: intensidad, duración, carga muscular, densidad y recuperación necesaria. Así puedes convertir tus entrenamientos reales en días A, B, C, D o E.
Porque el tipo de día no lo decide el nombre de tu deporte. Lo decide lo que ese entrenamiento le está pidiendo realmente a tu organismo.
Seleccionas lo que te está ocurriendo y el Árbol de Decisión interactivo te dice qué revisar primero.
Además, tienes resueltas las dudas prácticas que más aparecen durante el Reseteo. No necesitas recordar dónde estaba aquella explicación. La herramienta te lleva hasta la decisión que necesitas tomar.
El objetivo del Reseteo no es simplemente perder peso ni ver cetonas altas en un dispositivo. Quieres saber si tu organismo está mostrando señales reales de adaptación.
Con el Tracker de Seguimiento podrás observar durante las 4–6 semanas variables como: energía, hambre, entrenamiento, recuperación, sueño y digestión.
Porque estar en cetosis y estar cetoadaptado no son lo mismo. Y si vamos a trabajar tu metabolismo, necesitamos observar mucho más que una cifra.
El Reseteo no termina cuando se cumplen 6 semanas en el calendario. Termina cuando tu organismo está preparado para pasar al siguiente nivel.
Harás un Test de Adaptación Metabólica interactivo para valorar tu evolución y tendrás un Protocolo de Salida para empezar a reintroducir carbohidratos de forma progresiva y estratégica.
Porque el objetivo nunca fue vivir comiendo pocos carbohidratos. El objetivo es construir un metabolismo capaz de utilizarlos mejor cuando realmente los necesita.
No quiero venderte esto y ya. Quiero que te funcione. Así que te digo con total honestidad para quién es y para quién no, antes de que pongas un euro. Esto funciona muy bien, pero solo si eres un tipo concreto de deportista.
Quieres esa flexibilidad metabólica de la que todos hablan y pocos consiguen: tirar de grasa o de glucógeno según toque, sin depender de comer cada hora.
Entrenas en serio resistencia o alta intensidad (triatlón, trail, ciclismo, maratón, Hyrox, CrossFit) y sabes que tu nutrición no está a la altura de tu esfuerzo.
Has vivido la pájara en tus carnes: clavado en la cuneta o parado en mitad de un WOD, sin entender por qué tu cuerpo dijo basta.
Estás harto de la montaña rusa: subidas y bajones justo cuando más necesitas sostener.
Vives pendiente del gel cada 45 minutos por miedo a vaciarte.
Quieres entender tu cuerpo y decidir por ti, no solo seguir órdenes que copias de otros.
Buscas rendir al máximo la semana que viene. Esto es una reeducación metabólica que da resultados en 4 a 6 semanas, no un truco para el finde.
No estás dispuesto a bajar los hidratos durante el reset. No es cero carbos: hay hidratos, pero pocos y solo en días concretos, de forma estratégica. Si necesitas tu pan y tu pasta a diario, este no es tu momento.
Buscas una dieta milagro para perder peso rápido. Esto va de rendimiento, no de la báscula.
Quieres algo pasivo y no estás dispuesto a cuestionar lo de siempre. Yo te doy el mapa y el porqué; el camino y las ganas los pones tú.
Estás en plena competición. No es el momento, guárdalo para una de tus cuatro ventanas.
Eres vegano o vegetariano. El protocolo se basa en proteína animal, y no te voy a vender lo contrario.
Esto es lo que cuentan.
He subido mi rendimiento y energía en cada competición. Campeón sudamericano.
Recupero mucho más rápido entre WODs. Pura potencia sin bajones.
Fue el inicio de una nueva vida. Me ha ayudado a cumplir un sueño, clasificada para un World Championship Ironman 70.3.
Se acabó vivir inflamada. Vuelo en cada sesión de entreno.
Pasé de quemar azúcar a ser una máquina de oxidar grasas.
Bajé mis marcas personales sin sentirme vacío ni una sola vez.
No tengo palabras para describir cómo Tamar ha cambiado mi vida y ha solucionado mis problemas digestivos.
Jamás pensé que pudiera subir tanto mi rendimiento, bajando los carbohidratos en ciertas épocas de la temporada.
Te llevas el sistema completo para dejar de depender del gel y convertir tu cuerpo en un motor que tira de grasa. Todo hecho: qué comer, qué comprar, cómo entrenar cada día, cómo suplementarte y cómo dormir mejor durante la adaptación. Nada que improvisar. Pago único, sin suscripciones.
Hoy entras a precio de lanzamiento. En la próxima actualización el Reseteo suma material nuevo y herramientas interactivas, y con eso el precio sube a 147 €. Lo que hoy cuesta 97 € valdrá más en cuanto entre lo nuevo, pero si entras ahora ese material y todas las futuras actualizaciones van incluidas sin pagar de más. Es el precio más bajo que va a tener.
Precio de lanzamiento. Pago único · Acceso inmediato y de por vida, actualizaciones incluidas.
El sistema completo: protocolos, menús, lista de compra y recetas
Suplementación y ayuno en cetoadaptación, paso a paso
Tracker semana a semana para ver tu progreso
Protocolo de salida con test incluido
Bonus: Protocolo Noche Profunda
Hoy 97€ · Sube a 147€ con el material nuevo
Pago único · Sin suscripciones · Acceso inmediato
No hay devolución, y prefiero decírtelo a la cara y no en la letra pequeña. Es contenido descargable: en cuanto entras, es tuyo entero desde el minuto uno. Por eso no puedo reembolsarlo.
Y algo más importante que el dinero: si ahora mismo piensas más en la devolución que en el proceso, para. No es tu momento. Esto funciona si entras a por la adaptación y confías en el proceso, no con un pie en la puerta de salida.
Lo que sí te garantizo: si sigues el protocolo, tu cuerpo se adapta. No es marketing, es fisiología.
No. Comes proteína y grasa de calidad hasta saciarte. El objetivo no es aguantar hambre, es justo el contrario: que tu cuerpo necesite comer menos para funcionar mejor.
Los primeros 7-14 días, un poco sí — es la adaptación, no un fallo. A partir de la semana 2-3 se estabiliza, y muchos acaban rindiendo mejor en Z2 que antes. Por eso esta fase se hace lejos de tus competiciones.
No. Y prefiero decírtelo claro. El protocolo se apoya en proteína animal para sostener la adaptación, y adaptarlo a una dieta vegana sería otro producto distinto, no este. No lo voy a adornar para venderte algo que no te va a funcionar.
Sí: resistencia y alta intensidad — triatlón, trail, ciclismo, maratón, Hyrox, CrossFit. Lo adaptas a tu tipo de día de entreno.
No. Los imprescindibles son baratos: sal, potasio y magnesio. El resto es opcional, y te explico cuándo merece la pena y cuándo no.
La energía más estable y menos hambre suelen llegar sobre la semana 2-3.
Para nada. Es una fase temporal. Al terminar, los reintroduces de forma estratégica con el Protocolo de Salida — y te rinden más que antes.
Sí, bajando un poco la intensidad las primeras una o dos semanas. No es el momento de buscar tu mejor marca.
Sí, con matices. Mejor empezar justo después de la regla y no forzar el ayuno en los días previos. Dentro tienes las indicaciones.
Sí, y con todas las actualizaciones incluidas.
Puedes seguir un año más calculando geles y esperando el bajón de turno. O puedes dedicar unas pocas semanas a enseñarle a tu cuerpo lo que siempre debió saber hacer: tirar de su propia energía. A recuperar tu motor híbrido.
Yo ya hice ese camino. Toqué fondo, tuve que retirarme, y volví. Ahora te toca a ti y esta vez no vas a ir a ciegas.
Pago único · Acceso de por vida · La Fase 2 del Método MAXHYBRID®
Importante: Si tienes dudas, vuelve a la sección de “Para quién no es” antes de comprar. Prefiero perder una venta a tener a alguien aquí dentro que no está listo. Eso no me sirve a mí, y tampoco te sirve a ti. Aquí solo gana el que pedalea.
«Somos de los que sumamos kilómetros en silencio, mientras otros suman excusas en público.»